
¡Atención, sorianos! Agárrense a sus boinas, que la noticia que les traemos hoy podría provocarles un ataque de optimismo desmedido o, en su defecto, una carcajada nerviosa. Adif, esa entidad que opera con la celeridad de un caracol en hibernación, ha decidido, por fin, licitar las obras de remodelación de nuestra querida estación de tren. ¡Solo cuatro años después de anunciarlo a bombo y platillo!
Recordemos, con la nostalgia de quien espera el autobús en invierno, que fue en noviembre de 2022 cuando la entonces presidenta de Adif, doña María Luisa Domínguez, nos prometió un 'nuevo espacio' para la ciudad, asegurando que las obras arrancarían en 2024. Y miren ustedes, ¡casi lo consiguen! Solo se han desviado un par de añitos en la fase de licitación. ¡Menos da una piedra, oiga!
El presupuesto, una cifra tan redonda como un melón de Villaciervos, asciende a la friolera de 5.081.078,15 euros. Ni un céntimo más, ni un céntimo menos. Una precisión que nos hace pensar en la meticulosidad con la que se ha calculado cada ladrillo, cada baldosa, cada telaraña que se acumulará mientras esperamos. Y lo mejor de todo: ¡sin financiación europea! Esto es un proyecto 100% soriano, pagado con el sudor de nuestra frente y la paciencia de Job.
Ahora bien, no se emocionen demasiado. Las empresas tienen hasta el 8 de abril de 2026 para presentar sus ofertas. Luego, el 7 de mayo de 2026, se abrirán los sobres económicos. Y si todo va bien, si los astros se alinean y no se cae ningún meteorito en la Plataforma de Contratación, las obras durarán 14 meses. Esto nos sitúa, con una precisión matemática digna de la NASA, a finales de 2027 o principios de 2028 para ver la estación 'remodelada'. Es decir, que lo que se anunció para 2024, lo veremos, si hay suerte, cuatro años después de lo prometido y seis años después del anuncio inicial. ¡Un ejemplo de eficiencia que deberían estudiar en las escuelas de negocios!
¿Qué será ese 'nuevo espacio' que nos prometieron? ¿Una sala de espera con wifi para los fantasmas de los trenes perdidos? ¿Un museo de maquetas de proyectos ferroviarios que nunca llegaron? ¿O quizás un monumento a la resiliencia soriana, capaz de esperar décadas por un tren que no llega a tiempo y una estación que se remodela a velocidad de crucero... de tortuga?
Desde 'El Tintero Seco' aplaudimos esta muestra de constancia administrativa. Porque, al final, lo importante no es llegar rápido, sino llegar. Aunque sea arrastrándose y con cuatro años de retraso. ¡Soria avanza, señores! Lentamente, pero avanza. Y si no, que se lo pregunten a los bisnietos que quizás lleguen a ver el final de esta obra faraónica.
Este artículo es una obra de sátira y humor. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia... o no.
Más información en próximas actualizaciones.