
Ágreda, la villa que mira al futuro con una prisa que ni el DeLorean de Doc Brown, ha vuelto a sorprendernos. Si pensábamos que la planificación a largo plazo era cosa de países nórdicos o de las ardillas que guardan nueces para el invierno, el Ayuntamiento agredano nos demuestra que estamos equivocados. ¡Y de qué manera!
El Salto Cuántico Administrativo: ¿Premura o Premonición?
Con una visión que haría palidecer a Nostradamus, el consistorio ha lanzado las bases para el certamen que elegirá la imagen de sus Fiestas de San Miguel Arcángel… ¡de 2026! Sí, han leído bien. No es una errata de imprenta de este humilde periódico, ni un viaje en el tiempo de nuestros redactores. Estamos en 2024 y Ágreda ya está pensando en sus festejos de dentro de dos años. ¿Será que temen que el Apocalipsis nos pille sin cartel? ¿O es que el calendario municipal tiene un desfase horario propio?
Desde 'El Tintero Seco' aplaudimos esta iniciativa. ¿Para qué esperar al último momento, como hacen el 99% de las administraciones, cuando puedes adelantarte al futuro y dejar a todos boquiabiertos? Quizás estén probando una nueva teoría de la relatividad burocrática, donde el tiempo se estira y encoge a voluntad del concejal de turno.
El Tesoro Escondido: 300 Razones para la Gloria (o el Desaliento)
Y ahora, hablemos de la recompensa. Porque, claro, tanto esfuerzo creativo y tanta visión de futuro merecen un premio a la altura. El afortunado artista que logre capturar la esencia de unas fiestas que aún no han sido vividas (ni siquiera imaginadas por la mayoría) se embolsará la friolera de… ¡300 euros!
Permítannos un momento de reflexión. Con 300 euros, un artista puede comprar, quizás, un par de pinceles de calidad, un lienzo decente y medio tubo de pintura al óleo. O, si es fotógrafo, pagar la factura de la luz de un mes. Es un incentivo tan generoso que uno se pregunta si no es una prueba de humildad para el ego artístico. O quizás, una forma sutil de decir: "Queremos tu obra, pero no te acostumbres a comer caliente".
La verdad es que, con esa suma, esperamos ver obras maestras que desafíen las leyes del arte y la economía. Quizás el verdadero premio sea la experiencia de participar en un concurso con dos años de antelación.
El Enigma del Lema y el Slogan Innegociable: Creatividad con Correas
Las bases, como no podía ser de otra manera, son un dechado de precisión. Para garantizar la "total imparcialidad" (guiño, guiño), los participantes deben abstenerse de firmar sus obras. En su lugar, un lema de libre elección. Una medida que, sin duda, evitará que el jurado reconozca el trazo inconfundible del primo del alcalde o la técnica vanguardista de la sobrina del concejal de festejos.
Pero la joya de la corona es el eslogan obligatorio: 'Fiestas de San Miguel del 28 de septiembre al 3 de octubre. Ágreda 2026'. Ni una coma más, ni una tilde menos. La libertad creativa, por supuesto, es primordial, siempre y cuando se ajuste milimétricamente a las directrices. Imaginamos a los artistas sudando tinta para integrar este texto de forma "visible" sin que parezca un pie de foto de un catálogo de electrodomésticos.
El Jurado, la Propiedad y el Desierto Creativo
La Comisión de Festejos será la encargada de dictaminar. Un grupo, sin duda, con un ojo clínico para el arte y una sensibilidad estética forjada en años de organizar verbenas y elegir la charanga. Se reservan el derecho de declarar el concurso desierto si las obras no alcanzan los "niveles de calidad o representatividad requeridos". Lo cual, con 300 euros de premio y el eslogan obligatorio, es una posibilidad tan real como que el Moncayo se convierta en playa.
Y, por supuesto, la obra ganadora pasará a ser propiedad exclusiva del Ayuntamiento. Porque si algo es bueno, es que sea nuestro. El resto, si hay suerte, se expondrá para el "disfrute de toda la ciudadanía". Un consuelo para los que no lograron captar la esencia de unas fiestas que, repetimos, aún no existen.
Desde 'El Tintero Seco', solo podemos desear suerte a los valientes que se atrevan a desafiar el tiempo y la burocracia agredana. Que su visión sea tan clara como la del consistorio, y que sus pinceles no se sequen esperando a 2026.
Este artículo es una obra de sátira y humor. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia (o una señal de que la realidad es más absurda de lo que pensamos).