
Desde la redacción de 'El Tintero Seco' nos llega una noticia que, si no fuera por la gravedad de la situación internacional, nos haría llorar de la risa. Nuestro intrépido alcalde de Valdelagua del Cerro, Ruymán Domínguez, se ha visto, una vez más, enredado en las mallas de la geopolítica mundial. No contento con gestionar las complejas relaciones vecinales y el área de autocaravanas de su pequeño pero estratégico municipio en la Rinconada Soriana, Don Ruymán ha sido declarado, por causas de fuerza mayor bélica, 'confinado' en las antípodas australianas. Y todo, por culpa de una guerra en Irán que, hasta ahora, creíamos que solo afectaba a los precios del petróleo y a los telediarios.
Un Edil de Altura (y Latitud): La Odisea Transcontinental
No es la primera vez que nuestro edil se aventura tan lejos. De hecho, es la tercera. Parece que Valdelagua del Cerro, con sus escasos habitantes, necesita de un alcalde con visión de mundo, o al menos, con ganas de ver mundo. Según fuentes cercanas al propio alcalde (su teléfono móvil, probablemente), estas escapadas intercontinentales son una mezcla de “vacaciones muy merecidas” y “gestión municipal remota”, todo ello, y esto es crucial, “sin que le cueste un euro al Ayuntamiento”. Una frase que, repetida con la insistencia de un mantra, nos hace pensar si no sería más barato pagarle un billete de primera clase para que vuelva ya y deje de gestionar el concurso de pintura desde Perth.
La historia es digna de un guion de Hollywood, pero con presupuesto de cortometraje soriano. El regidor partió el 7 de enero, con billete de ida y vuelta para dos meses, con la inocente idea de regresar el 6 de marzo. Pero claro, nadie contaba con que la guerra entre EEUU e Irán decidiera estallar justo a tiempo para fastidiarle la vuelta. Las aerolíneas, con esa lógica aplastante que las caracteriza, han cancelado vuelos, dejando a nuestro alcalde en un limbo oceánico. ¿La solución? Una demora de 14 días y la posibilidad de pagar 9.000 dólares australianos (unos 5.000 euros) por un nuevo billete. Una nimiedad, si lo comparamos con el valor incalculable de su presencia en el pueblo.
Valdelagua del Cerro, un Pueblo en Vilo (pero con Autocaravanas)
Mientras el mundo se desgarra en conflictos y nuestro alcalde se desgarra el bolsillo en billetes, Valdelagua del Cerro aguarda. ¿Quién está al mando? Un “buen vecino”, nos informa Domínguez, que se encarga, entre otras cosas, de la gestión del área de autocaravanas. ¡Bendito sea ese vecino! Sin él, ¿quién sabría dónde aparcar la caravana del turista despistado mientras el alcalde negocia su ruta de escape por Tokio y Madrid?
La lista de tareas pendientes en la mesa del alcalde ausente es, cuanto menos, abrumadora para un pueblo de su tamaño. “Hay mucho trabajo en Valdelagua”, asegura Domínguez desde su exilio dorado. Y enumera: “cambio de secretaria, el concurso de pintura, la Valdelagua Cross de mayo…”. Sí, han leído bien. La Valdelagua Cross. Una carrera que, sin la supervisión directa del alcalde, podría desvirtuarse y convertirse en un simple paseo por el campo. ¡La tragedia!
El Cortometraje de Sitges: La Verdadera Urgencia Nacional
Pero no todo es drama. Hay una luz al final del túnel, más brillante que el sol australiano. El alcalde, con la tenacidad de un koala aferrado a su eucalipto, ha conseguido un billete para este jueves, vía Tokio y Madrid. Su llegada está prevista para el viernes, a las ocho de la tarde. Justo a tiempo para salvar la patria chica y, lo que es más importante, para impulsar el proyecto que podría llevar a Valdelagua del Cerro al estrellato mundial: un cortometraje rodado en el pueblo para el Festival de Sitges. Porque, seamos sinceros, ¿qué es una guerra en Irán comparada con la posibilidad de ser el primer pueblo de Soria en un festival de cine fantástico?
Así que, mientras el mundo se pregunta por la paz en Oriente Medio, nosotros en 'El Tintero Seco' nos preguntamos: ¿Llegará el alcalde a tiempo para el concurso de pintura? ¿Y quién pagará la gasolina de su coche, que en Australia ya está a tres euros el litro? Las verdaderas incógnitas de nuestro tiempo.
Este artículo es una obra de ficción satírica y no debe tomarse como información veraz. 'El Tintero Seco' se exime de cualquier responsabilidad por ataques de risa incontrolables.