
Queridos lectores de El Tintero Seco, amantes de la tradición y del estruendo festivo, hoy nos toca lamentar una de esas noticias que, más que noticia, parece un guion de comedia negra rural. Almazán, nuestra querida villa adnamantina, se prepara para vivir una Bajada de Jesús tan “inédita” que, si no fuera por el Nazareno, podríamos pensar que se trata de un experimento sociológico sobre la resiliencia festiva.
El Palacio de los Hurtado de Mendoza: ¿Monumento o Montón de Escombros con Historia?
La primera estocada a la alegría llegó, como no podía ser de otra manera, de la mano de la historia… o más bien, de la falta de mantenimiento de la misma. El majestuoso, y ahora algo cascado, Palacio de los Hurtado de Mendoza ha decidido que este año no está para bromas. Tras un “ligero” desprendimiento de fachada, y ante la posibilidad de que el resto del edificio decida unirse a la fiesta de la gravedad, la traca de la Plaza Mayor ha sido declarada “incompatible” con la integridad estructural del inmueble. Es decir, que el Palacio, con siglos de historia a sus espaldas, no aguanta ni un petardo de los de suelo. ¿Será que el Nazareno, al bajar, ya no quiere ver el patrimonio en ruinas, o es que el patrimonio ya no quiere ver al Nazareno con tanto jaleo?
Desde El Tintero Seco nos preguntamos: ¿cuántos años lleva el Palacio avisando con toses y crujidos antes de que un simple espectáculo pirotécnico se convierta en una amenaza existencial? Quizás la solución no sea suspender la traca, sino ponerle un casco al Palacio y unas rodilleras al patrimonio. O, mejor aún, declararlo “obra de arte conceptual en proceso de deconstrucción” y cobrar entrada.
El Apocalipsis Climático y la Pirotecnia Silenciosa
Y cuando pensábamos que la cosa no podía ir a peor, la Junta de Castilla y León, con su habitual sentido de la oportunidad, ha decretado la alerta por riesgo de incendios. ¡Sorpresa! En pleno verano, con un “aire tropical continental de origen norteafricano” (que suena a excusa para no regar los parques), resulta que no se pueden lanzar fuegos artificiales al aire. ¿Quién lo hubiera imaginado? Es como prohibir el agua en un desierto por riesgo de inundación.
Así, Almazán se queda sin la traca por un palacio que se desmorona y sin los fuegos aéreos por un cielo que arde. La Bajada de Jesús, ese espectáculo de fuego, ruido y estampidos que “trasciende el propio carácter religioso”, se verá reducida a una procesión… pues eso, religiosa. Sin el estruendo que espanta a los malos espíritus (y a los turistas que buscan adrenalina), ¿qué nos queda? ¿Una Bajada de Jesús con música de flauta dulce? ¿Un Nazareno que desciende al ritmo de un podcast sobre la historia local?
El Alcalde, el Nazareno y la Pirotecnia Tamarit: Un Triángulo Dramático
El alcalde, Jesús Cedazo, se encuentra ahora en la tesitura de un director de orquesta al que le han quitado todos los instrumentos de percusión y la mitad de la cuerda. Con la “amplia experiencia” de Pirotecnia Tamarit, se busca un “emplazamiento alternativo” y un “nuevo recorrido”. Imaginamos las reuniones: “¿Y si ponemos los fuegos en el río, pero solo los que no mojen? ¿Y si el Nazareno baja en patinete eléctrico para no vibrar el suelo? ¿Y si, en vez de fuegos, lanzamos confeti biodegradable y gritamos ‘¡Boom!’ a coro?”
La verdad es que la situación es un claro ejemplo de cómo la burocracia, la desidia patrimonial y el cambio climático (o la mala suerte meteorológica, que para el caso es lo mismo) se confabulan para convertir una fiesta ancestral en un ejercicio de contención y creatividad forzada. Almazán, este año, no solo celebra la Bajada de Jesús; celebra la subida de la paciencia, la bajada de las expectativas y la explosión de la imaginación (sin pólvora, claro).
Desde El Tintero Seco, solo podemos desear que, a pesar de todo, el espíritu festivo de Almazán encuentre la manera de brillar, aunque sea con la luz de una vela y el sonido de un suspiro. Y que el Palacio de los Hurtado de Mendoza aguante, al menos, hasta el año que viene. O que lo declaren Patrimonio de la Humanidad en Peligro de Extinción, a ver si así le hacen caso.
Este artículo es una obra de sátira y humor. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia... o una triste verdad magnificada.
Más información en próximas actualizaciones.