
En la redacción de 'El Tintero Seco' hemos tenido que frotarnos los ojos y revisar el calendario varias veces. ¿Es 28 de diciembre? ¿Hemos viajado en el tiempo a un futuro distópico? No, la noticia es real, y duele. Arroyo de la Encomienda, un municipio vallisoletano que, con todo el respeto, no es precisamente conocido por sus vastos océanos ni por ser la cuna de los grandes salmones migratorios, se autoproclama epicentro nacional de la pesca.
Sí, han leído bien. Mientras en Soria, con nuestros ríos Duero, Tera, Razón, y embalses que son auténticos paraísos para la trucha y el lucio, seguimos esperando que alguien se acuerde de nosotros para algo más que para contarnos los habitantes, resulta que en Arroyo montan la II Feria de Pesca Río de la Vida. Y no una feria cualquiera, no. Una cita con 'exhibiciones', 'charlas de expertos', 'tecnologías avanzadas como barcos cebadores y sondas' y hasta una 'Gala Nacional de la Pesca'. ¡Una gala! Con alfombra roja y todo, suponemos, para premiar al pescador más elegante o al que mejor disimula cuando se le escapa la pieza.
Nos cuentan que la Plaza de España de Arroyo se transformará en un 'gran escenario al aire libre'. Imaginamos ya a los vecinos, con sus cañas de pescar, intentando lanzar el anzuelo entre los adoquines, a ver si pican las palomas. Y no nos malinterpreten, la iniciativa de fomentar la pesca responsable es loable. Pero cuando leemos que hay talleres para niños de 'captura y suelta de trucha arcoíris' en un 'lago artificial', uno no puede evitar pensar si no sería más sencillo enseñarles a pescar patitos de goma en la bañera de casa. ¡Y con obsequios! Qué detalle.
La cosa se pone aún más seria con las 'I Jornadas Escolares de Medio Ambiente, Sostenibilidad y Pesca', donde alumnos de quinto de Primaria aprenderán sobre 'especies de la cuenca del Duero' y 'aves de Castilla y León'. ¿No sería más lógico traer a esos niños a Soria, donde el Duero es un río de verdad y las aves vuelan libres, en lugar de en un PowerPoint? Pero claro, eso sería demasiado obvio, demasiado... natural.
Y el broche de oro, la 5.ª Gala Nacional de la Pesca, con un centenar de los 'mejores especialistas del país' y categorías tan diversas como 'Carpfishing', 'Salmónidos', 'Depredadores' y hasta 'Artesanos'. Con la presencia de Erundino Alonso como invitado de honor. Nos preguntamos si habrá un premio al 'Pescador que mejor se queja del tiempo' o al 'Mayor número de excusas por no haber pescado nada'. Seguramente, nuestros paisanos de Soria barrerían en esas categorías.
En fin, mientras Arroyo de la Encomienda se codea con los grandes nombres de la pesca mundial (o al menos nacional, que ya es decir), en Soria seguiremos con nuestra humilde tradición de pescar truchas en el Duero, sin galas, sin barcos cebadores de última generación y, sobre todo, sin tener que justificar por qué tenemos ríos de verdad. Quizás deberíamos organizar nuestra propia feria: la 'Feria del Charco Seco', donde premiemos la paciencia y la capacidad de ver peces donde no los hay. O simplemente, seguir pescando en nuestros ríos, que al fin y al cabo, para eso están.
Este artículo es una obra de ficción satírica y no debe tomarse como una representación literal de los hechos. 'El Tintero Seco' se exime de toda responsabilidad por risas incontrolables o ataques de ironía aguda.