
Soria, la ciudad donde el calendario se mide en litros de tinto y el espíritu cívico en la capacidad de aguantar un chaparrón, se prepara para el Catapán 2026. Este primer domingo de mayo, que curiosamente coincide con el Día de la Madre (¡qué mejor regalo que una resaca épica!), no es solo el pistoletazo de salida de las fiestas de San Juan; es, según nuestros expertos en embriaguez social, el ensayo general para el apocalipsis festivo.
La Logística del Elixir: 7.000 Litros y un Misterio Sin Resolver
La noticia, que ha corrido como la pólvora (o como el vino por la bota), es que se repartirán al menos 7.000 litros de vino sanjuanero. Siete mil. Para que se hagan una idea, eso es suficiente para llenar una piscina olímpica para hámsters, o para que cada soriano adulto (y algún que otro menor despistado) reciba su ración vitalicia de tinto dulzón. La pregunta que nos carcome en la redacción de El Tintero Seco no es si habrá suficiente, sino ¿dónde se almacenan esos 7.000 litros el resto del año? ¿Existe una bodega secreta bajo la Plaza Mayor? ¿Es el Duero, en realidad, un afluente de vino durante la temporada baja?
Junto al vino, el pan (más de 100 barras por barrio, ¡para qué queremos panaderías!), el queso (800 kilos, suficientes para construir un iglú para el invierno) y, por supuesto, el bacalao. Ah, el bacalao. Esa misteriosa sustancia que, según fuentes anónimas cercanas a las cuadrillas, "suele ser el que menos éxito y el que más trabajo da". Una metáfora perfecta de la vida misma, ¿no creen? El bacalao, el mártir silencioso del Catapán, el que nadie quiere pero todos respetan por su mera existencia.
Democracia Líquida y Cuentas Opacas: La Asamblea del Catapán
Antes del festín, la asamblea. Un ejercicio de democracia directa donde, tras la ingesta de los primeros tragos de "vermú pre-Catapán" (una bebida de alto octanaje que prepara el cuerpo para lo que viene), los vecinos aprueban las cuentas del año anterior. A viva voz, claro. ¿Quién necesita un auditor cuando tienes el espíritu sanjuanero y un vaso de tinto en la mano? La pregunta de si "quieren fiestas para este año" se responde con un "¡SÍ!" atronador, que más bien suena a "¡MÁS VINO!".
Los nuevos jurados, investidos con el bastón de mando, el libro de cuentas (probablemente con más manchas de vino que números) y un garrafón de vino (el verdadero símbolo de poder), toman posesión. Y luego, la burocracia sanjuanera se desata: secretarios, cuatros de confianza, cuatros, cuatros suplentes, censor de cuentas y, la joya de la corona, el sacamozas. Un organigrama que haría palidecer a cualquier multinacional, todo para asegurar que el vino fluya y el bacalao se reparta (o se ignore, según el caso).
El Desafío Meteorológico: La AEMET vs. el Espíritu Sanjuanero
Pero no todo es vino y bacalao. La AEMET, esa entidad que parece disfrutar agorando desgracias, ha pronosticado un 95% de probabilidad de lluvia. ¡Un 95%! Esto no es una previsión, es una condena. Soria, la ciudad que desafía a los elementos, se enfrentará a chubascos intermitentes, alternados con momentos de sol. Es decir, una tarde perfecta para desarrollar nuevas especies de hongos en las botas y para que el vino se diluya ligeramente, convirtiéndose en un "tinto de verano" involuntario.
La recomendación oficial es "ropa impermeable y algo de abrigo ligero". Nosotros, desde El Tintero Seco, sugerimos directamente un traje de neopreno y una bota de vino con flotador incorporado. Porque, seamos sinceros, ¿quién va a ir a casa por un poco de agua cuando hay 7.000 litros de vino esperando?
El Calendario del Caos: Fútbol, Voleibol y la Charanga del Desacuerdo
Para aquellos que aún tengan un ápice de lucidez, el domingo ofrece un sinfín de distracciones. Las peñas sanjuaneras, con su charanga "El Desacuerdo" (nombre que, sospechamos, es un guiño a la política local), organizan un vermú. Mientras tanto, el CD Numancia se juega los playoffs en Los Pajaritos, y el Río Duero Voleibol podría hacer lo propio. La ciudad se divide: ¿apoyar al equipo o apoyar la bota? Una dicotomía existencial que solo Soria puede plantear.
Y no olvidemos las verbenas del sábado, que este año "están acabando muy pronto, antes de las 3 de la madrugada". Una medida, sin duda, para "combinar la convivencia con la fiesta". O, como lo vemos nosotros, para que los vecinos puedan dormir un poco antes de que el Catapán los arrastre al lunes más improductivo del año. Un lunes que, según nuestras estimaciones, costará a la economía soriana el equivalente a tres bacalaos y medio.
Este artículo es una obra de sátira y humor. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia... o una señal de que la realidad es más absurda de lo que pensábamos.