
En un giro que ha dejado a la comarca de Pinares más perpleja que un corzo ante un semáforo, Duruelo de la Sierra, hasta ahora célebre por sus setas, sus pinares y, si me apuran, por ser un excelente lugar para perder la cobertura móvil, ha decidido reinventarse. Y no, no hablamos de un nuevo plan para repoblar con cabras montesas ni de una ruta turística para avistar ardillas mutantes. Hablamos de música. Mucha música. Pero, eso sí, copiada.
El Gran Salto al Vacío (Musical): ¿Duruelo, Capital Mundial del 'Cover'?
El Ayuntamiento durolense, en un alarde de audacia digna de un funambulista sin red, ha anunciado el 'I Concurso de bandas tributo'. Sí, han leído bien. Mientras otros municipios se afanan en arreglar baches, atraer industrias o, qué sé yo, poner internet de verdad, Duruelo ha puesto sus ojos en la noble (y lucrativa, al parecer) tarea de encontrar al mejor imitador musical de España. Con un premio de 6.000 euros para el ganador, la ambición es clara: convertir el pueblo en el epicentro nacional de la nostalgia sonora.
El concejal de Festejos, Rufo Francisco Ayuso, ha declarado a este periódico (en una entrevista que imaginamos entre acordes desafinados de un ensayo de 'Los Chichos Tributo') que es “algo novedoso en el municipio”. Novedoso, sí. Como ponerle ruedas a una seta. La pregunta que nos carcome en la redacción de 'El Tintero Seco' es: ¿era esto lo que Duruelo necesitaba? ¿Un festival de imitadores para competir con los festivales de verdad? ¿O es que la España Vaciada ha decidido que, si no podemos crear, al menos podemos recrear?
La Economía del Doble o Nada (y el 'Caché' de la Copia)
La generosidad durolense no se queda solo en el premio gordo. Los grupos que accedan a la fase final recibirán 600 euros “en concepto de gastos”. Una cifra que, según el concejal, es “lógica” porque “tienen que venir, alojarse... así les damos facilidades”. Es decir, Duruelo paga por el privilegio de que le imiten. Una estrategia económica que haría palidecer al mismísimo Warren Buffett. ¿Será que el modelo de negocio del futuro es pagar a la gente para que te traiga el pasado?
- Inversión: 6.000€ para el ganador + 600€ por finalista.
- Retorno esperado: ¿Ser la 'Meca' de los tributos? ¿Un aumento del PIB local gracias a la venta de camisetas de 'Queen' falsificadas?
- Riesgos: Que el jurado no distinga entre el original y la copia, o peor, que prefiera la copia.
Un Crisol de Estilos... ¿o un Potaje de Géneros Incompatibles?
Lo más fascinante de esta iniciativa es su amplitud de miras. “No es exclusivamente de rock, ni de música en español, todas las bandas son bienvenidas”, ha sentenciado el concejal. Esto significa que, el 19 de julio, en Duruelo de la Sierra, podríamos presenciar un tributo a Dire Straits seguido de uno a Melendi, y luego, quizás, un homenaje a los Rolling Stones que dé paso a El Canto del Loco. La imagen mental de un público intentando hacer headbanging con “Caminando por la vida” es, cuanto menos, perturbadora.
Para evitar “parones entre conciertos”, el Consistorio ha ideado la brillante solución de ubicar dos escenarios en “plazas próximas”. Imaginamos la escena: en una plaza, un clon de Mark Knopfler rasgando su guitarra con la delicadeza de un cirujano, mientras a escasos metros, un doble de Melendi anima a la masa con un “¡Arriba, Duruelo!”. La acústica promete ser una experiencia inolvidable, probablemente por las razones equivocadas.
En 'El Tintero Seco' aplaudimos la valentía de Duruelo de la Sierra. En un mundo donde la originalidad escasea, ¿por qué no abrazar la copia con los brazos abiertos y una cartera generosa? Quizás el futuro de la España Vaciada no esté en la innovación, sino en la perfecta imitación. Solo el tiempo dirá si este 'Tributo de Oro' convierte a Duruelo en la capital musical de España o en el hazmerreír de la comarca. Por lo pronto, ya estamos preparando nuestra banda tributo a 'El Fary'. Por si acaso.
Este artículo es una obra de sátira y humor. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, o quizás, una triste verdad.
Más información en próximas actualizaciones.