
En la redacción de El Tintero Seco, siempre hemos creído que la inacción es, a veces, la forma más sublime de acción. Y el Ayuntamiento de Soria, una vez más, nos demuestra que domina esta filosofía con una maestría digna de un maestro zen. Hablamos, por supuesto, del estanque de la urbanización El Lago, que, un verano más, luce un aspecto que haría palidecer al mismísimo desierto de Atacama.
Los vecinos, esos incansables románticos que aún creen en la existencia del agua en un estanque, han vuelto a alzar sus voces. ¡Qué ingenuos! Parece que no entienden que la ausencia de líquido elemento no es un problema, sino una oportunidad. Una oportunidad para la reflexión, para la meditación sobre la vacuidad de la existencia, o quizás, para un nuevo deporte extremo: el sandboarding urbano en pleno Soria.
Según nos cuentan, han intentado contactar con el Consistorio. Dos veces, nada menos. Dos veces en las que, suponemos, sus llamadas se perdieron en el éter burocrático, o quizás fueron redirigidas a la sección de "Asuntos de Importancia Menor", justo después de la petición para cambiar el color de los adoquines de la Plaza Mayor. La falta de respuesta, claro, ha llevado a estos vecinos a recurrir a los medios. ¡Qué osadía! ¿Acaso no saben que la paciencia es una virtud y que la administración municipal opera en una escala temporal que trasciende la mera existencia humana?
Desde este humilde periódico satírico, queremos ofrecer algunas teorías sobre esta persistente sequía en El Lago:
- Proyecto de Investigación Avanzada: El Ayuntamiento podría estar realizando un estudio pionero sobre la resistencia de la flora autóctona a la deshidratación extrema. O quizás, un experimento sociológico para ver cuánto tarda una comunidad en aceptar un estanque vacío como su nueva normalidad.
- Ahorro Hídrico Extremo: En un mundo donde el agua es un bien escaso, Soria podría estar liderando la vanguardia del ahorro. ¿Para qué llenar un estanque si podemos tener un espacio multifuncional para la cría de cactus o la práctica de la arqueología de secano?
- Homenaje a la Historia: Quizás sea un guiño a la Soria más árida, a esos tiempos en que el agua era un lujo y los estanques, una quimera. Un recordatorio de nuestras raíces, pero en versión urbanística.
- Fallo en la Matriz: Es posible que el estanque del Lago sea una anomalía en la simulación en la que vivimos. Un glitch que el sistema no sabe cómo corregir y que, por tanto, prefiere ignorar.
Los vecinos confían en que la difusión de su reclamación sirva para obtener una aclaración. ¡Bendita inocencia! La aclaración, queridos sorianos, es que el estanque está vacío. Y lo ha estado antes. Y probablemente lo estará después. Es parte del ciclo natural de la burocracia soriana, tan predecible como el cierzo en invierno.
Así que, mientras esperamos la "aclaración oficial" (que seguramente llegará cuando el estanque se llene por arte de magia o por una lluvia torrencial que nadie esperaba), invitamos a los residentes de El Lago a abrazar la nueva realidad. ¿Quién necesita patos cuando se pueden tener... bueno, nada? La nada, al fin y al cabo, es el lienzo perfecto para la imaginación. Y en Soria, imaginación nos sobra, sobre todo cuando se trata de justificar lo injustificable.
Este artículo es una obra de ficción satírica y no debe tomarse como una fuente de información veraz. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia... o pura ironía.