
Desde la redacción de 'El Tintero Seco', hemos recibido con la habitual mezcla de asombro y escepticismo las últimas revelaciones del consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo. En un despliegue de optimismo digno de un vendedor de crecepelo en el Lejano Oeste, el consejero ha desgranado en las Cortes un programa de actuaciones para la legislatura que, si se cumpliera al pie de la letra, convertiría a Castilla y León en la envidia del G7 y a Soria, por extensión, en el epicentro de la prosperidad universal. O al menos, eso parece sobre el papel.
Con un PIB creciendo “a niveles superiores a los estimados inicialmente” (¡milagro!), y una creación de empleo que, suponemos, se refiere a la contratación de más asesores para gestionar tanto plan, la Junta nos promete un futuro donde la inflación es un mero rumor y los tipos de interés, una anécdota. Pero, ¿qué hay de Soria en este edén burocrático?
Competitividad y Emprendimiento: La Fábrica de Unicornios Sorianos
El consejero ha prometido impulsar la competitividad empresarial y promover el emprendimiento. Esto, en Soria, suena a que pronto veremos a nuestros pastores desarrollando apps para geolocalizar ovejas con inteligencia artificial, o a los artesanos de la madera fabricando drones con materiales sostenibles. Se habla de un nuevo Acuerdo Marco para la Competitividad y la Innovación Empresarial, que seguramente se redactará en un idioma tan complejo que solo los algoritmos de la Junta podrán entender. Y no olvidemos el ambicioso objetivo de desarrollar 2.600 hectáreas de suelo industrial. En Soria, donde a veces cuesta llenar una rotonda, nos preguntamos si esas hectáreas se destinarán a campos de lavanda de alta tecnología o a aparcamientos para las futuras naves espaciales que despegarán desde Garray.
El Plan Estratégico de la Automoción 2030, con su visión de Castilla y León como “polo de vehículo autónomo y conectado”, nos hace soñar con coches sin conductor circulando por las calles de El Burgo de Osma, esquivando corzos y jabalíes con una precisión milimétrica. Y por supuesto, el Hub de Construcción Industrializada, que hará que nuestras casas se monten solas, como muebles de IKEA, pero con denominación de origen.
La Gran Bajada de Impuestos: ¿Un Espejismo en el Desierto Demográfico?
Aquí viene la joya de la corona: una política fiscal “moderada” y “de impuestos bajos”. Para familias, jóvenes, medio rural y vivienda. ¡Incluso “impuestos cero” en el medio rural para la transmisión de propiedades! Esto es tan generoso que nos hace sospechar. ¿Significa que si heredamos una cuadra en un pueblo deshabitado, no tendremos que pagar nada? ¿O que el único impuesto que nos quedará será el de respirar aire puro, y aun así, con bonificación?
La “cuenta ahorro vivienda joven” con deducciones de hasta 7.500 euros (o 15.000 para parejas) es tan atractiva que ya vemos a los jóvenes sorianos haciendo cola en el banco, con la esperanza de que el dinero les llegue antes de que la vivienda asequible se convierta en una leyenda urbana. Y la rebaja del Impuesto de Sucesiones y Donaciones para hermanos, tíos y sobrinos es un detalle que, sin duda, alegrará a más de uno en las reuniones familiares, aunque solo sea por el chismorreo de quién se beneficia más.
Soria en el Epicentro del Universo: ¿O solo en el Papel?
Entre tanto plan y estrategia, Soria, por supuesto, no podía faltar. Se menciona el “Plan Socioeconómico de Soria Saludable y Conectada”, que suena a eslogan de spa de lujo. Nos preguntamos si la “conectividad” se refiere a la fibra óptica que llega al último rincón de la provincia o a la capacidad de nuestros pueblos para conectarse con el siglo XXI. También se impulsará el “Plan Territorial de Fomento Sierra de la Demanda en Burgos”, lo que nos hace pensar que, quizás, Soria es tan importante que sus planes se extienden a provincias vecinas.
La Junta también promete “reforzar la atracción de talento” con programas específicos de “atracción, vinculación y retención”. En Soria, esto se traduce en la esperanza de que, por fin, nuestros jóvenes no tengan que emigrar para encontrar un trabajo que no sea de camarero o funcionario. Quizás la clave sea la “movilidad digital en todo el territorio”, que permitirá a nuestros talentos trabajar desde cualquier rincón de la provincia, siempre y cuando tengan cobertura, claro.
En definitiva, el consejero nos ha pintado un cuadro idílico de una Castilla y León próspera, digitalizada y con impuestos casi inexistentes. Desde 'El Tintero Seco', solo podemos aplaudir la imaginación y el optimismo. Ahora solo falta que todas estas promesas, planes y estrategias aterricen en la Soria real, esa que sigue luchando contra la despoblación y el cierzo, y no se queden flotando en el éter burocrático de las Cortes.
Este artículo es una obra de sátira de 'El Tintero Seco' y no debe tomarse como información veraz.