
Desde la redacción de El Tintero Seco, nos hemos frotado los ojos, nos hemos pellizcado y hemos revisado el calendario para asegurarnos de que no era el Día de los Inocentes. Pero no, la noticia es real: nuestro querido Numancia, ese club que nos ha dado tantas alegrías (y alguna que otra úlcera), ha sido comparado nada menos que con Disney World.
El artífice de tan audaz metáfora es Toni García, nuestro director deportivo, quien, tras cerrar cuatro fichajes y una renovación, se ha descolgado con la perla de que venir a Soria es “la ostia” y que “esto es Disney World”. Uno, que viene del barro, se pregunta si el barro al que se refiere es el de la Segunda B o el de las obras de ampliación de Disneyland París. Porque, sinceramente, la única atracción que vemos funcionando a pleno rendimiento es la de la Cola de la Paciencia Infinita.
La Atracción Principal: La Paciencia
Según García, el mercado está “lento” porque los jugadores están “muy inflados económicamente”. Una frase que, en el argot soriano, se traduce como “no tenemos un duro y estamos esperando a que los futbolistas se vendan por kilos en el rastro”. La directiva, con Patricio de Pedro y Sergio Gaya a la cabeza, transmite “tranquilidad” para configurar el mejor equipo posible. Tranquilidad que, sospechamos, es la misma que siente uno cuando espera el autobús en la Plaza Mayor a -5 grados en pleno enero. Sabes que llegará, pero no sabes cuándo ni si te habrás congelado antes.
El director deportivo asegura que opciones “inalcanzables” ahora, serán posibles “con el paso de las semanas”. ¿Será que esperan que los jugadores, al ver la majestuosidad de Los Pajaritos y la vibrante vida nocturna de la capital, decidan rebajarse el sueldo por la pura emoción de vestir la rojilla? O quizás, y esto es una teoría que barajamos en la barra del bar, esperan que el mercado se desinfle tanto que los jugadores acaben pagando por jugar en Soria. Eso sí que sería un giro de guion digno de Disney.
Las Salidas: El Laberinto de las Excusas
En cuanto a las no renovaciones, la explicación es tan clara como el agua del Duero en agosto: “no entraban en los planes del míster”. Una frase comodín que sirve para todo, desde justificar la venta de un jugador clave hasta explicar por qué el café de la máquina sabe a rayos. Juancho Vitoria y Héctor Peña, por lo visto, no encajaban en el esquema táctico de “jugar con siete y esperar a que el mercado se digne a mirarnos”.
El caso de Ian Olivera es aún más pintoresco. García afirma que el jugador “se hizo el sorprendido cuando él era el que estaba buscando una salida”. Es decir, que el Numancia se sorprende de que un profesional busque mejorar sus condiciones. ¡Qué osadía! En Soria, se ve que la lealtad se mide por la capacidad de fingir que no tienes otras ofertas, aunque te estén llamando del Tenerife B y del Getafe B. El que no quiera estar aquí es mejor que no esté, sentencia García. Una filosofía que, aplicada a la vida, dejaría Soria con menos habitantes que un partido del Numancia en casa contra el filial de un equipo de Tercera.
Ecuador y los Presupuestos de Fantasía
La posible visita a las instalaciones de Independiente del Valle en Ecuador ha sido aplazada. Lógico. ¿Para qué ir a aprender metodologías innovadoras cuando puedes quedarte en Soria, esperando a que los precios de los jugadores bajen como el mercurio en invierno? Lo más importante es “estar atento al mercado”. Y por “atento”, entendemos “mirar el móvil cada cinco minutos a ver si suena la flauta”.
Finalmente, García analiza el grupo, mencionando que equipos como el Conquense o el Talavera tienen “más presupuesto”. ¡Vaya novedad! Es como descubrir que el sol sale por el este. Pero no hay excusas, “nos vamos a tener que ganar todo en el campo”. Una frase que, en el contexto de un “Disney World” con presupuesto de parque de atracciones de pueblo, suena más a resignación que a arenga. En fin, que la magia de Disney nos pille confesados.
Este artículo es una obra de ficción satírica y no debe tomarse como información veraz. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia (o no).