
ALMAZÁN, Soria. – En un giro digno de un guion de cine catastrofista, pero con el sello inconfundible de la gestión pública soriana, el venerable Palacio de los Hurtado de Mendoza de Almazán ha decidido, de forma unilateral y sin previo aviso (al menos, no uno que se escuchara), iniciar su propia "reforma integral" por la vía rápida. El resultado: un boquete monumental y la pérdida de dos plantas y parte de su galería gótica, demostrando que la arquitectura también tiene sus límites de paciencia.
La Sorpresa (para algunos) de un Colapso Anunciado
Poco antes de las ocho de la mañana, mientras la mayoría de los almazanenses aún soñaban con un futuro donde los edificios históricos permanecen en pie, el Palacio decidía despertar a la realidad con un estruendo. Piedra, madera y siglos de historia se precipitaron ladera abajo, alcanzando incluso la ronda del río Duero. La magnitud del evento ha sido tal que, según fuentes cercanas a este periódico, algunos técnicos de Patrimonio han tenido que ser reanimados con café de puchero tras el impacto visual.
El alcalde de la villa, Jesús Cedazo, ha calificado el suceso de "previsible", una palabra que, en el diccionario de la administración local, significa "algo que llevamos años pidiendo que se arregle, pero que nadie nos ha hecho ni puñetero caso hasta que ha tocado el suelo". Y es que, como bien ha recordado el edil, las reclamaciones a Patrimonio para la rehabilitación del inmueble eran ya parte del mobiliario burocrático, tan antiguas como las propias vigas que ahora yacen en el Duero.
BIC: ¿Bien de Interés Cultural o Bien de Interés... de Caerse?
Declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Monumento desde 1991, el Palacio de los Hurtado de Mendoza ostentaba un título que, a la luz de los acontecimientos, parece haber sido más una etiqueta honorífica que una póliza de seguro a todo riesgo. "Es como tener un Ferrari en el garaje y no pasarle la ITV en treinta años", comentaba un vecino, mientras observaba los restos de lo que fue un artesonado y unos arcos góticos. La pregunta que flota en el aire, junto al polvo del derrumbe, es si el estatus BIC incluye algún tipo de garantía de estabilidad estructural, o si es solo para que quede bonito en los folletos turísticos.
El Duero, Nuevo Receptáculo de Patrimonio Histórico
Parte de los cascotes y materiales desprendidos han alcanzado la ronda del río Duero, transformando el paisaje ribereño en una especie de "museo al aire libre" de escombros medievales. Desde la Junta de Castilla y León se ha informado de la movilización de técnicos de Patrimonio y de Carreteras, estos últimos, suponemos, para evaluar si los restos del palacio podrían ser reutilizados como material de relleno para algún bache de la CL-116A, que, por cierto, ha sido cortada. La seguridad vial, siempre por delante de la seguridad patrimonial, faltaría más.
La delegada de la Junta, Yolanda de Gregorio, ha mantenido una "conversación productiva" con el alcalde, lo que en lenguaje burocrático significa que se han lamentado mutuamente y han prometido "estudiar la situación" con la celeridad que caracteriza a estos menesteres. Mientras tanto, el Palacio de Almazán, o lo que queda de él, se erige como un monumento a la previsibilidad y la gestión de nuestro patrimonio, un recordatorio pétreo de que, a veces, las cosas caen por su propio peso... y por la falta de presupuesto.
Este artículo es una obra de ficción satírica y no debe ser tomado como una noticia real. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia... o pura intención.