
Soria, la tierra de los poetas, los torreznos y, ahora, el epicentro de la geopolítica mundial. O al menos, eso parece cuando la vicepresidenta del PP, Cuca Gamarra, decide que el mejor lugar para hablar de fragatas en el Golfo Pérsico es justo después de un mitin sobre el precio de las patatas. La escena, digna de un vodevil diplomático, nos deja perplejos ante la capacidad de nuestros políticos para mezclar lo sublime con lo ridículo, y lo global con lo más local de lo local.
La Fragata Invisible y el Voto Fantasma
La señora Gamarra, con esa solvencia que solo un partido de estado puede exhibir, ha recordado al Gobierno que, oiga, enviar barcos de guerra a zonas calientes requiere pasar por el Congreso. ¡Qué perspicacia! Es como recordar a un panadero que el pan se hace con harina. La cuestión, sin embargo, es que mientras exige "claridad e información" al Ejecutivo, su propio partido parece tener su voto escondido bajo la alfombra del Duero, esperando el momento oportuno para que no moleste a nadie... o para que moleste lo justo.
"Primero necesitamos la información y luego actuaremos en consecuencia", ha espetado Gamarra. Una frase que, traducida al soriano de a pie, significa: "Primero que se mojen ellos, y luego ya veremos si les tiramos la caña o les lanzamos un salvavidas, según nos convenga para la foto de mañana". La transparencia, por lo visto, es un bien que se exige con vehemencia, pero que se practica con la misma cautela que un zorro en un gallinero, especialmente cuando hay una campaña electoral de por medio y cada declaración es un potencial titular (o un potencial patinazo).
El "Derecho a Saber"... de los demás
Nos lamentamos de enterarnos de las operaciones de nuestra Armada "por la prensa", dice Gamarra, mientras acusa a Sánchez de mentir a todo bicho viviente. Y uno se pregunta: ¿No sería más sencillo para el "derecho a saber" de los ciudadanos que el PP, en lugar de exigir un examen de conciencia ajeno, hiciera el suyo propio y dijera si apoya o no el envío de la fragata 'Cristóbal Colón' a Chipre, o donde sea que la hayan mandado esta semana? Porque, seamos sinceros, la fragata 'Cristóbal Colón' navegando por el Mediterráneo es una cosa, pero la fragata 'Cuca Gamarra' navegando por la ambigüedad política en Soria es otra muy distinta. Una es una nave de guerra, la otra es una nave de campaña, y ambas parecen tener problemas para fijar rumbo y destino claro.
Acusar a Sánchez de "buscar rédito político" mientras se está de campaña en Castilla y León para hablar de un conflicto internacional es una pirueta dialéctica digna de los mejores acróbatas del circo político. La "independencia estratégica europea" se defiende mejor, quizás, con un voto claro en el Congreso que con un comunicado ambiguo emitido desde una plaza de Soria, donde lo más estratégico que se debate suele ser la ubicación del próximo mercado medieval.
En fin, que Soria, que ya tiene bastante con sus inviernos gélidos y sus problemas de despoblación, ahora también es testigo de cómo la alta política se enreda en sus propias contradicciones, dejando claro que a veces, la brújula del "partido de estado" apunta más a la siguiente encuesta que a la estabilidad internacional. Y mientras tanto, la 'Cristóbal Colón' sigue su rumbo, probablemente con más claridad que la que emana de ciertos atriles políticos.
Este artículo es una obra de sátira y ficción del periódico 'El Tintero Seco'. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia... o no.