
Soria, la Ciudad de los Mil Misterios y las Cien Mil Obras. El nuevo timonel del Ayuntamiento, Javier Antón, ha debutado en el arte de la esquizofrenia municipal, enfrentándose a un batiburrillo de temas que van desde el oscurantismo judicial hasta la inminente oscuridad celestial. En una rueda de prensa que más bien parecía una sesión de espiritismo, el alcalde ha intentado conjurar las dudas, mientras los sorianos nos preguntamos si el eclipse solar del 12 de agosto será el menor de nuestros problemas.
El Secreto de Sumario: El Nuevo Escudo Heráldico de Soria
La sombra de La Fuentona sigue siendo más densa que la niebla en el Duero. Preguntado por la personación del PP en la causa que salpicó a la anterior concejal Yolanda Santos —recordemos, aquella que se esfumó más rápido que un pincho de tortilla en San Juan—, el alcalde Antón ha invocado el secreto de sumario. Una frase mágica que, al parecer, exime de cualquier tipo de valoración, conocimiento o, ya puestos, de tener una opinión. Es como si el sumario no solo fuera secreto, sino también invisible, inaudible e intangible para el máximo representante de la ciudad. La siguiente en la lista para ocupar el acta, la joven Estela Vallejo, parece estar en una misión diplomática en Bruselas, esperando una “autorización de su lugar de trabajo”. Se rumorea que dicha autorización podría llegar justo a tiempo para el próximo milenio, o quizás cuando el parking de Doctrina esté realmente terminado. Los trámites, claro, se alargan por ser “periodo estival”. Porque, ya se sabe, la burocracia europea hiberna en verano, como los osos.
Parking de Doctrina: La Sagrada Familia Soriana
Hablando del parking de Doctrina, la obra que rivaliza en longevidad con la Sagrada Familia de Gaudí, el alcalde ha anunciado que está “por encima del 90% terminado” y que “podría quedar concluido este propio mes de agosto”. Una frase que los sorianos hemos escuchado más veces que el himno de San Juan. Actualmente, se trabaja en los ascensores. Una vez instalados, solo quedará el “adoquinado superior”. Es decir, la parte que se ve. Lo que significa que, durante años, hemos tenido un agujero de hormigón que ahora, por fin, tendrá su gorrito de adoquines. Esperemos que los ascensores no requieran una nueva autorización de Bruselas.
El Eclipse: ¿Apocalipsis o Atracción Turística?
El próximo miércoles 12 de agosto, Soria se prepara para un evento cósmico de proporciones épicas: un eclipse solar. El Ayuntamiento, con su habitual previsión, anunciará los detalles “la próxima semana”. La “incertidumbre” sobre cuánta gente se movilizará es tal que ya se han convocado reuniones “a nivel técnico” y se ha reforzado el servicio de vigilancia y bomberos. Parece que un simple eclipse es tratado como una invasión alienígena o, peor aún, como un macrobotellón espontáneo. Antón, con una fe ciega, confía en la “experiencia sanjuanera” para organizar eventos. Porque, claro, gestionar una multitud ebria en Valonsadero es exactamente lo mismo que controlar a miles de personas mirando al cielo con gafas de sol homologadas. La única diferencia es que, después del eclipse, no hay que limpiar botellas de calimocho.
Las Travesías y Calle Zapatería: El Bucle Infinito de la Obra Pública
Las travesías, ahora de gestión municipal, siguen siendo un quebradero de cabeza. El Ayuntamiento trabaja con el Ministerio para que este “exija a las empresas adjudicatarias algunos de los últimos ajustes en forma de blandones”. Los “blandones”, esa palabra mágica que justifica cualquier imperfección post-obra. Se ha ajustado un “plan especial de limpieza y ajardinamiento para evitar que se nos vaya de las manos como ocurrió al principio”. Una confesión implícita de que, al principio, se les fue de las manos. ¡Qué sorpresa!
Y para culminar la sinfonía del hormigón y el adoquín, la calle Zapatería. Una inversión de casi un millón de euros para “culminar ya la renovación de toda la pavimentación del casco viejo”. “Culminar ya” es una expresión que, en Soria, significa “empezar la penúltima fase de un proyecto que se extenderá hasta que los adoquines se desintegren por sí solos”. El alcalde ha pedido disculpas “de antemano” por las molestias. Un gesto de honestidad brutal, pues sabe que las molestias son tan inevitables como el sol saliendo por el este. La estrechez de la calle y las dificultades para trabajar con maquinaria son los nuevos villanos en esta saga. Pero no se preocupen, “el resultado final va a merecer la pena las molestias”. Una frase que, en el diccionario soriano, se traduce como: “Aguanten, que esto es lo que hay”.
Este artículo es una obra de ficción satírica y no debe tomarse como información veraz. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia... o pura Soria.
Más información en próximas actualizaciones.