
Desde las polvorientas oficinas de El Tintero Seco, hemos tenido el privilegio (o la condena, según se mire) de desgranar las iluminadoras palabras de José Manuel Hernando García, el flamante candidato del Partido Popular a la Alcaldía de Soria. Ungido directamente por la mano divina de Alberto Núñez Feijóo, este letrado de la Junta y senador nacional ha aterrizado en nuestra capital con un diagnóstico tan contundente como un meteorito en la Plaza Mayor: “Soria tiene un problema muy serio de gestión municipal, no funciona nada”. Y claro, uno se pregunta, ¿nada de nada? ¿Ni el aire acondicionado en verano, ni la calefacción en invierno, ni el reloj de la torre? La situación, según él, es más grave de lo que pensábamos. De hecho, es tan grave que, al parecer, nadie en Soria se había dado cuenta hasta que un madrileño nos lo ha revelado.
La Gran Revelación: Soria, un Cortijo Apocalíptico
El señor Hernando, con la frescura de quien descubre América, nos ha desvelado que el Ayuntamiento de Soria es un «cortijo del PSOE» donde «nada funciona». Es un panorama desolador: calles sucias, bancos que no invitan al reposo, canchas deportivas que solo existen en la imaginación y, lo más alarmante, licencias que tardan más que la construcción de la Sagrada Familia. Parece que, durante los últimos 20 años, Soria ha estado sumida en una especie de limbo administrativo, donde los trámites se resuelven por telepatía o, más probablemente, por la intervención de alguna de esas «redes clientelares» que, según el candidato, mantienen vivo el proyecto socialista. Nosotros, ingenuos, pensábamos que era por la inercia de la burocracia, pero no, ¡es una conspiración!
Movilidad: ¿Volveremos a la Carreta y el Burro?
Uno de los puntos clave del programa de Hernando es la movilidad. Promete devolver a Soria su condición de «ciudad fácil, accesible, cómoda». Esto, por supuesto, implica deshacer el entuerto de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), que al parecer es el equivalente moderno de un foso medieval. «Absolutamente», la quitará, ha sentenciado. Y no solo eso, sino que la semaforización de Soria, ¡que data de los tiempos de Javier Jiménez Vivar (hace casi 30 años)!, será revisada. Nos imaginamos ya a los técnicos municipales desenterrando pergaminos antiguos para entender cómo funcionaban aquellos artilugios luminosos. La ruptura de la conexión norte-sur, una «absoluta barbaridad», será reparada, quizás con un puente levadizo o un teleférico, quién sabe. Lo importante es que, por fin, podremos ir de un lado a otro de la ciudad sin sentir que estamos cruzando el desierto del Gobi.
El Centro de Acogida Internacional: ¿Un Balneario para MENAs o una Invasión Extraterrestre?
Aquí es donde la cosa se pone realmente interesante. El Centro de Acogida Internacional en Los Royales es, para Hernando, un «despropósito» y una «auténtica barbaridad». Con su preocupación por los vecinos, el candidato teme que Soria, con sus menos de 50.000 habitantes, acoja a 200 personas, cuando la Junta dice que no deberían ser más de 100 o 130. La aritmética es clara: 200 es casi el doble de 100. ¡Un escándalo! Además, existe el pánico a que el Gobierno, en un giro maquiavélico, use el centro para traer a los MENAs de Ceuta. La incertidumbre es total: ¿quiénes vendrán? ¿Serán turistas de lujo? ¿Espías internacionales? ¿O simplemente personas buscando un lugar seguro? Lo que sí sabemos es que los vecinos de Los Royales, y por extensión, todos los sorianos, están «absolutamente en contra» de un centro del que no se sabe nada, salvo que podría generar 50 puestos de trabajo (un detalle menor, sin duda).
Economía y Vivienda: El Sueño del 'Hub' y la Pesadilla Burocrática
En el ámbito económico, Hernando promete convertir Soria en una «locomotora económica» y un «hub» de protección de datos, aprovechando nuestra «situación y climatología». Sí, han leído bien. Nuestra climatología. Quizás los servidores funcionan mejor con frío y viento. Los proyectos como el Centro de Datos de la Seguridad Social o Numant-IA, que ya estaban en marcha, serán, por supuesto, apoyados. Pero, ojo, que no es mérito del actual gobierno, sino una promesa que él, y solo él, hará realidad. La atracción de empresas, según Hernando, no es tarea del Ayuntamiento, sino de crear las condiciones: suelo industrial a buen precio, conexiones logísticas y, por supuesto, que el Gobierno de España aplique las ayudas europeas en toda su extensión. Porque, claro, si no vienen empresas, la culpa es de Madrid (la otra Madrid, la del Gobierno, no la de donde viene él).
Y la vivienda, ¡ah, la vivienda! Un drama soriano donde las licencias urbanísticas tardan más de un año, cuando deberían resolverse en dos meses. Es decir, si pides una licencia hoy, tu bisnieto podría ver la obra terminada. El Ayuntamiento, con su «enorme bolsa de suelo», no ha construido «ni una sola vivienda» en 20 años. Ni las 13 del Trinquete, que llevan «dos años paralizadas». La solución, según el candidato, es reducir la burocracia (¡milagro!), gestionar el suelo público y, por supuesto, que el Ayuntamiento inicie proyectos de promoción pública. Todo esto, claro, si no se interpone alguna otra «red clientelar» o si el personal municipal, desmotivado y sin RPT desde hace años, no se declara en huelga de brazos caídos.
Conclusión: La Esperanza (o el Siguiente Capítulo de la Comedia)
En resumen, Soria está al borde del colapso, sumida en la desidia, el clientelismo y la ineficiencia, según el diagnóstico del señor Hernando. Pero no teman, porque ha llegado el momento del cambio. Un cambio que, curiosamente, viene de la mano de alguien que «nunca me había planteado ser alcalde de Soria hasta el momento en que me designó Feijóo». Una vocación tardía, pero no por ello menos apasionada. Soria, prepárate para ser una ciudad «fácil, accesible, cómoda», un «hub» climático y, sobre todo, un lugar donde las licencias se tramiten antes de que el solicitante cumpla la edad de jubilación. O al menos, eso es lo que nos han prometido.
Este artículo es una obra de sátira y humor de 'El Tintero Seco'. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia... o no.