
Estimados lectores de El Tintero Seco, la noticia que hoy nos ocupa es tan predecible como el sol saliendo por el este, pero no por ello menos digna de nuestra pluma satírica. La provincia de Soria, en un acto de rebeldía contra el calendario, ha decidido que el invierno debe ser una sorpresa constante. Y así, un miércoles cualquiera de febrero, la nieve ha vuelto a caer, sumiendo nuestras ya de por sí dinámicas carreteras en un estado de inmovilidad contemplativa. ¿Quién necesita meditación cuando se tiene una retención en la A-15?
El Gran Atasco Filosófico de la A-15: ¿Hacia Dónde Vamos?
La autovía A-15, esa arteria vital que nos conecta con el resto del mundo civilizado (o al menos con Navarra), ha vuelto a demostrar su capacidad para transformarse en un aparcamiento de lujo. Entre los kilómetros 48 y 63, a la altura de Fuentelcarro y Lubia, los conductores han tenido la oportunidad de reflexionar sobre la existencia, el sentido de la vida y, probablemente, por qué no se quedaron en casa. La "circulación irregular por nevada" es el eufemismo del año para "estamos todos parados, pero con un paisaje precioso". El nivel amarillo de alerta, activado con la celeridad que caracteriza a nuestras administraciones, ha servido para confirmar lo que ya veíamos por la ventana: que nieva.
El acceso sur a Soria capital, por la SO-20, no ha querido ser menos y se ha sumado a la fiesta del estancamiento. Desde el kilómetro 0 hasta el 21, la entrada a la ciudad se ha convertido en una prueba de paciencia digna de un monje budista. En hora punta, claro, porque ¿qué sería de un buen atasco sin el toque dramático de la urgencia laboral? Los servicios de vialidad, con su heroica labor, seguramente estaban ya preparando el café para cuando la nieve decidiera, por fin, derretirse por arte de magia.
La N-122: El Eje Vertebrador que Vertebra Poco Cuando Nieva
La carretera nacional N-122, orgulloso "eje vertebrador este-oeste" de la provincia, ha demostrado que su columna vertebral es más bien de gelatina cuando el blanco elemento hace acto de presencia. Entre Matalebreras y Ontalvilla de Valcorba, los camiones y vehículos articulados han recibido la orden de "no pasar", una medida tan efectiva como pedirle a un niño que no toque el pastel. El resto de los vehículos, por supuesto, han podido circular con "máxima precaución", lo que en la práctica significa "deslizarse con la fe puesta en San Cristóbal y un poco de inercia". La cercanía al majestuoso Moncayo, que en verano es un deleite, en invierno se convierte en el cómplice perfecto de la nevada.
El Misterio del Obstáculo Fijo en Aliud: ¿Un Homenaje al Arte Moderno?
Pero la joya de la corona de esta jornada invernal la encontramos en la red secundaria. En la SO-P-3004, a la altura del término municipal de Aliud, se ha detectado un "obstáculo fijo en la calzada". Un "obstáculo fijo", señores, no es una piedra, ni una rama, ni un coche averiado. Es un "obstáculo fijo". ¿Quizás una nueva instalación artística de vanguardia? ¿Una escultura efímera dedicada a la resiliencia soriana? La incidencia, clasificada con un enigmático "nivel gris" (que debe significar "ni frío ni calor, pero ahí está"), se localiza con precisión quirúrgica en el kilómetro 6,758. Rogamos moderar la velocidad, no vaya a ser que, además de la nieve, nos topemos con el sentido de la vida en forma de "obstáculo fijo".
En resumen, otra jornada épica en las carreteras de Soria, donde la nieve ha vuelto a recordarnos que, por mucho que avancemos en tecnología y previsión, la naturaleza siempre tiene la última palabra (y una buena capa de blanco). Los servicios de conservación de carreteras y la Guardia Civil de Tráfico, esos héroes anónimos, siguen trabajando incansablemente para que, en algún momento, podamos volver a movernos. O al menos, para que el "obstáculo fijo" no se mueva solo.
Este artículo es una obra de sátira y humor. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia... o no.