Soria, ¿provincia o sucursal telefónica de Zaragoza? El misterio del 976 que nos roba el alma (y la cartera)

domingo, sept. 20, 2026 | 4 minutos de lectura | Actualizado en domingo, sept. 20, 2026

Comparte esta noticia, tu cuñado ya lo está haciendo:
Soria, ¿provincia o sucursal telefónica de Zaragoza? El misterio del 976 que nos roba el alma (y la cartera)

En un giro digno de una novela de espías de bajo presupuesto, o quizás de un informe municipal extraviado en un cajón desde el Pleistoceno, hemos descubierto que una parte considerable de nuestra querida Soria ha estado, durante décadas, viviendo una doble vida telefónica. Sí, amigos lectores de 'El Tintero Seco', mientras el resto de la provincia se enorgullecía de su 975, un puñado de valientes municipios sorianos han estado marcando el 976, el prefijo de Zaragoza. ¿Conspiración aragonesa? ¿Un error administrativo con más solera que el Castillo de Soria? ¿O simplemente la enésima muestra de que en este país, la lógica es un concepto tan exótico como un billete de avión a precio razonable?

La Gran Traición del Cable (y de Europa)

Todo comenzó, como casi todos los males modernos, con una directiva europea. Allá por 1997, mientras nosotros nos preocupábamos por el efecto 2000 y si el Tamagotchi de la alcaldesa iba a sobrevivir, Bruselas dictaminó que había que reorganizar las telecomunicaciones. Y claro, como en España somos muy de "a la primera que pillemos", decidieron probar la medida en Zaragoza. El resultado: una buena parte del este soriano, por caprichos de la orografía y la infraestructura de cobre, quedó adscrita al ámbito maño. Ágreda, Ólvega, Vozmediano, Cueva de Ágreda, Dévanos, Beratón, Borobia, Deza, Cihuela... ¡Todos ellos, sorianos de pura cepa, condenados a sonar a maños!

Imaginen la escena: un abuelo de Ágreda intentando llamar a su primo de Soria capital para contarle la última del tiempo, y ¡zas!, la llamada le salía más cara que un chuletón de ternera de Kobe. ¿Por qué? Porque, para el sistema, estaba llamando a otra provincia. Una auténtica sangría económica para nuestros pueblos, que durante años financiaron, sin saberlo, la expansión del imperio telefónico aragonés. ¿Cuántas pesetas, y luego euros, se esfumaron en esta nebulosa burocrática? Probablemente lo suficiente para haber asfaltado todas las carreteras comarcales o haber puesto fibra óptica en cada casa... ¡en 1998!

¿Sorianos de Corazón, Maños de Prefijo?

La noticia, que ahora resurge como un fósil de la era pre-smartphone, nos obliga a plantearnos preguntas existenciales. ¿Qué significa ser soriano si tu teléfono te delata como zaragozano? ¿Han desarrollado estos pueblos un acento híbrido? ¿Celebran la Cincomarzada en secreto? ¿Pagan el impuesto de circulación en Zaragoza? La identidad, señores, es un concepto frágil, y un prefijo telefónico puede ser el último clavo en el ataúd de la sorianidad más pura.

Los ayuntamientos, en su día, elevaron sus quejas a Telefónica. ¿Y qué pasó? Nada. Absolutamente nada. La gran corporación, con la sabiduría de un oráculo griego y la agilidad de un caracol con reuma, decidió que "así se queda". Total, ¿qué importan unos cuantos pueblos de Soria cuando hay directivas europeas que cumplir y beneficios que maximizar?

El Futuro Digital: ¿Redención o Más Caos?

Ahora, con la llegada de la fibra óptica, la telefonía móvil y esa maravilla llamada Voz sobre Protocolo de Internet (VoIP), la asignación geográfica rígida ha perdido su sentido técnico. Es decir, que el problema que nos ha robado el sueño (y el dinero) durante décadas, ya no tiene razón de ser. Pero, ¿se ha corregido? ¿Han vuelto nuestros pueblos al redil del 975? ¡Ni hablar! La burocracia, como los buenos vinos, mejora con el tiempo, pero en este caso, solo en su capacidad para ignorar la realidad.

Desde 'El Tintero Seco' proponemos una solución drástica: que los pueblos afectados declaren la independencia telefónica. O mejor aún, que exijan a Zaragoza una compensación histórica por los servicios de prefijo prestados. Quizás un concierto de jotas sorianas, o que nos dejen usar su AVE gratis un fin de semana. Porque si algo hemos aprendido es que, en Soria, hasta para hablar por teléfono, hay que luchar por nuestra identidad.

Este artículo es una obra de sátira y humor. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, o quizás, una triste verdad.

Más información en próximas actualizaciones.

© 2026 El Tintero Seco · Soria

Medio satírico de actualidad. Hecho en Soria con sátira y café · Contenido inspirado en hechos reales reinterpretados con humor · eltinteroseco@gmail.com